Music Code Here
ooc: Maldecimos a aquel viejo que me provocó mi mano vendada

Sayo~

Hola.. qué tal!
ooc: Holaaaa, qué hay, qué dicen!!!

Mi “chwis” (léase Switch) del lemon está en stand by, escribo y me sale super basura D: Estoy algo desesperada… So sorry kamijouhiroki-esp pero ya prontito… PROMISE

ooc. Hoy no me ha dado sueño pero de todos modos tengo que descansar .. hasta mañana
ooc: Hello….
ooc: En serio el condenado cambio de horario me trae en jaque.. Van tres veces que cabezeo, con el riesgo de darme un golpe u/////////u

Espero poder acostumbrarme ya… Lamento irme, pero mis ojitos no cooperan… 

ooc: Hello…
ooc: Hola hola

Este horario me está volviendo un poco loca @_@

AU; ¡Alguien tiene que ceder!

[1] - [2] - [3]

Akihiko

- Shhh… -le silenció con un beso que casi devoro por completo al periodista y los llevo al limite sus pulmones- No quieres… que tu hermano te… te escuche ¿Verdad? -Pero Akihiko no buscaba una respuesta con aquella interrogante, solo quería provocarlo mas.

Empujo al castaño, que rodeaba tan fervientemente su hombría con aquella lasciva y humedad cavidad, hacia un lado, sin dejar de moverse en su interior; y apoyado en sus manos, elevo esas caderas para tener mayor acceso al caliente y ansiado interior de su amante- Pero… yo quiero escucharte… Takahiro… Amor, quiero escucharte gemir… -y apenas hubo de terminar de pronunciar sus intenciones, le embistió con fiereza  y sin tregua; mientras, desesperado, buscaba los erectados pezones de ese agitado pecho, para lamerlos y apretarlos entre sus dientes.

Takahiro

Se suponía que ante la advertencia de que su hermano menor los estuviera escuchando, el pelinegro se contuviera de emitir cualquier sonido, pero simplemente no pudo; o  más bien, no quiso hacerlo. Eran tantas las ansias de ser suyo y que el contrario se viera satisfecho al tomarlo con tan delirante frenesí, que ya no le importó más. Lo amaba y su cuerpo entero era el conducto que trasmitía el amor tan puro y profundo que desde hace años había nacido.

Esa embestida fue el acabose de la cordura . Gimió tan fuerte y desesperado que seguramente no solo Misaki escucho, sino que el edificio entero pudo haber sido testigo auditivo de la entrega de los amantes -¡Por favor! ¡Sigue! -jaló los humedecidos cabellos del joven en señal de un gozo incontrolable. 

Akihiko

Frunció un poco el entrecejo por el jalón de cabello, pero no por ello dejo de penetrarlo con desesperadas embestidas ni sonreír al recibir aquella soñada respuesta.

El húmedo y lascivo sonido provocado por el choque de sus cuerpos, y que de paso hacía eco en toda la habitación, no hacia mas que encenderlo y de paso perder el poco juicio que le iba quedando. En su cabeza no tenía nada mas que la imagen de un hermoso Takahiro retorciéndose de placer bajo sus caricias, sonrojado y gimiendo a mas no poder con unos hinchados labios que pedían mas y mas.

Quería fundirse, y se sentía fundirse, con aquel cuerpo del hombre que tanto amaba. Sabía que no era suficiente aquel pasional y desesperado acto que se llevaba sobre las sabanas, que no alcanzarían los días para recorrer cada rincón de su anatomía, o acariciar las lineas de su piel y esconderse tras las tenues sombras que se formaban en esas delgadas caderas. El escritor quería mas, y si fuese necesario, se le iría la vida en su objetivo.

- Takahiro… -susurro casi sin aliento cuando tomo la nuca del aludido y lo elevo lo suficiente para guiarlo a sus labios con temblorosa mano- Te amo… te amo tanto… -y le beso con dulzura en medio de una profunda embestida.

Takahiro

Tal vez estaban siendo demasiado descarados y hasta cierto punto un tanto exagerados en su manera de gemir y demostrar lo bien que se sentían compartiendo sus cuerpos en una ola inacabable de placer. ¿Acaso importaba? Para nada. Ese momento le pertenecía única y exclusivamente a los dos amantes. El mundo se había borrado, junto con las preocupaciones, peleas, disgustos, tristezas; cualquier sentimiento negativo fue remplazado por el amor más puro y profundo que ambos habían sentido jamás.

A ratos pensaba que enloquecería de placer, que de a poco se perdería entre sus caricias y aquellas penetraciones certeras; tal vez, de la nada, desaparecería para quedar sumergido en un universo donde todo lo que podía sentir, tocar, oír era a su amado Akihiko. Cuánto deseaba que eso sucediera. 

Eran tantas las emociones que sentía, que ya no podía contener la alegría de estar con él y sentirlo tan suyo. Aquel suave y tierno beso detonó que sus ojos se llenaran de lágrimas de felicidad. Se abrazó muy fuerte a él para sentirlo real -Nunca te-te vayas… Te amo ¡Akihiko! -suplicó. 

takahirotakahashi-esp sent:

-se acerca apenado- F-feliz cumpleaños -le entrega una bolsa de regalo. En el interior esta bajo un marco la primera foto que se tomaron al ser novios.

usami-akihiko-esp:

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usami-akihiko-esp:

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usami-akihiko-esp:

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usami-akihiko-esp:

Oh… Gracias Takahiro… -murmura un tanto avergonzado por tal detalle, y al abrir el presente, se queda varios segundos contemplando aquella imagen- No tenias porque… -sonríe emocionado y le toma del brazo para arrastrarlo a un apasionado beso- … porque con algo así me bastaba.

— ¿Qué te traes entre manos? pregunto intrigado después de sus palabras, con la vista fija en cada uno de sus movimiento. Aguanto la respiración por breves segundos en que Takahiro le despojaba de la primera barrera sobre su intimidad y jadeo con aquel posesivo toque.

— Ta… Takahiro…

Quitó todo el pantalón al jalarlo habilmente hacia abajo. Besó sus descubiertas piernas. Al llegar hasta el boxer, se sonrió -Ya solo queda esto… -como si fuera una tortura, bajó lo más lento posible aquella prenda. Cuando al fin el miembro de Akihiko se irguió ante sus ojos, el corazón le dio un vuelco. Tenía que hacerlo. Besó la punta. 

La humedad y tibieza de los labios de su amado pelinegro era la mezcla perfecta para que una ardiente electricidad recorriese desde lo alto de su nuca hasta la ultima fibra en la punta de sus pies, donde sus dedos se encogieron, y como resultado un desesperado jadeo choco contra sus dientes, que se cerraban con fiereza ante la dulce y tortuosa anticipación de sentirse dentro de la boca de hombre que se inclinaba frente a su entrepierna.

Si esa era la respuesta de su amante, tenía que seguir para poder complacerle. Después de todo era su cumpleaños y quería darle un trato completamente distinto. Lo merecía.

Pasó su lengua a lo largo de su erección, lo hacía como si estuviera lamiendo una exquisita paleta. Sus mejillas se encendieron a causa de un ligero jadeó que se escapó de su boca, pero pronto lo ocultó al succionar con delicadeza el glande del escritor. 

Con aquellas caricias sus mejillas se sonrojaban con furia y su miembro comenzaba a gotear el inicio de su esencia. Con cada tortuosa lamida perdía un trozo de su cordura, la cual le desaconsejaba tomar la cabeza de Takahiro y embestir su dulce boca con desorbitante lujuria.

- Takahario… -le llamo jadeante y ansioso- Más… quiero más… -pidió, justo antes de arquear su espalda en un largo espasmo, cuando el moreno acaricio con la lengua la parte mas sensible en la punta de erección.

Sin dejar de succionar aquella parte, asintió. Tomó un poco de aire y engulló todo lo que pudo aquella dureza, que, a causa de la inicial esencia que salía de ella, ya tenía un sabor peculiar pero agradable.

Utilizó este mismo líquido para provocar que su boca se deslizara con naturalidad de arriba hacia abajo, sin parar. Sentía como el miembro de Akihiko palpitaba deseos por más. Envolvió su lengua en la punta y continuó succionando de a poco, casi tortuoso.  

Tomo la cabeza de Takahiro entre sus grandes y frías manos, enredando los dedos en los negros cabellos mientras iba perdiendo el aliento con cada caricia de aquella lengua.

- Mhmmm… Taka… Takahiro… -suspiro, jadeando. Poco a poco se sentía levemente estrecha aquella deliciosa cavidad.

Apretó solo un poco más. lograba que de cierta manera su miembro se quedara atorado entre su boca para poder darle placer con la lengua y enseguida reanudar las succiones.